Publicado el marzo 15, 2024

En resumen:

  • Casi el 70% de los rechazos en la ITV de motos se concentran en 3 áreas: alumbrado (25,85%), neumáticos/ejes (19,3%) y emisiones (16,95%).
  • Verifica los códigos de homologación (letra ‘E’ en un círculo) en espejos, escape e intermitentes. Un accesorio no homologado es un rechazo directo.
  • La luz de matrícula fundida y un catadióptrico trasero ausente o no homologado son los fallos «tontos» más frecuentes y fáciles de evitar.
  • Lleva el Permiso de Circulación y la Ficha Técnica. El seguro es válido en formato digital, ya que se comprueba telemáticamente en el fichero FIVA.

Llega esa carta a casa que todo motero con una moto de más de cuatro años conoce bien. La notificación para pasar la Inspección Técnica de Vehículos. Para muchos, sobre todo la primera vez, es un momento de incertidumbre. Empiezan los consejos bienintencionados de los amigos: «mira las luces», «hincha las ruedas», «llévala bien limpia». Son buenos consejos, pero genéricos. No te preparan para lo que de verdad importa.

Llevo años al otro lado de la línea, en el foso de una estación de ITV. He visto pasar miles de motos y te puedo asegurar una cosa: la ITV no es una lotería. Es un examen con unas respuestas muy claras, y la mayoría de los «desfavorables» vienen de los mismos tres o cuatro puntos de siempre. Son lo que yo llamo los ‘fallos tontos’, esos que se podrían haber solucionado en cinco minutos en tu propio garaje con un conocimiento mínimo.

La clave no está en hacer una revisión general, sino en pensar como un inspector. ¿Qué es lo que miramos con lupa? ¿Dónde se concentran las estadísticas de rechazo? La verdad es que casi el 70% de los suspensos se deben a la «triada del rechazo»: alumbrado, neumáticos y emisiones. Olvídate de pulir los cromados; vamos a centrarnos en lo que de verdad te dará la pegatina a la primera.

En esta guía, no te voy a dar una lista interminable. Te voy a llevar por mi propio proceso de inspección, punto por punto. Te explicaré qué miro, por qué lo miro y cómo puedes adelantarte para que, cuando llegues a la ventanilla, lo hagas con la tranquilidad de quien sabe que ha hecho los deberes. Desde los papeles hasta el último tornillo, esto es todo lo que necesitas saber.

¿Cómo saber si tu escape homologado pasa la prueba de sonometría actual?

Empecemos por el oído. El ruido es uno de los puntos más polémicos y temidos. Muchos creen que si su escape tiene una placa de homologación, pasan automáticamente. No es tan simple. La homologación asegura que el escape fue fabricado conforme a una normativa, pero no garantiza que siga cumpliéndola después de miles de kilómetros, o si le has quitado el dB-killer. La prueba de sonometría es el juicio final. En la línea de inspección, colocamos un sonómetro a una distancia y ángulo específicos y medimos los decibelios a un régimen de revoluciones concreto que marca tu ficha técnica. Si superas el límite, es desfavorable.

El ruido excesivo a menudo delata un problema de fondo. De hecho, los datos oficiales son claros: aunque el ruido en sí no es el mayor problema, va de la mano de las emisiones. Según datos del Ministerio de Industria, un 16,95% de los defectos graves detectados en motos corresponden a emisiones contaminantes. Un escape modificado o deteriorado no solo hace más ruido, sino que casi siempre contamina más. Antes de venir, haz una comprobación simple: asegúrate de que el dB-killer está bien montado, que la placa de homologación (‘E’ seguida de un número en un círculo) está remachada y legible, y que no hay fugas en las juntas del colector. Un soplido negro en la unión es mala señal.

Mi consejo de inspector: no te la juegues. Si has comprado una moto de segunda mano con un escape que no es el de serie, busca la documentación de homologación. Si no la tienes, es muy probable que te encuentres con un problema. Los inspectores estamos muy entrenados para diferenciar un escape de industria auxiliar homologado de uno que no lo está, incluso a simple vista.

¿Coinciden el índice de carga y velocidad de tus gomas con la ficha técnica?

Después del ruido, nos vamos a lo que te une al asfalto: los neumáticos. Este es el segundo gran pilar de los rechazos. Los datos oficiales revelan que el 19,3% de los defectos graves en ITV corresponden a ejes, ruedas, neumáticos y suspensión. Y no, no solo miramos el dibujo. Uno de los fallos más comunes y que pocos revisan es la correspondencia de los códigos. Tu ficha técnica especifica un índice de carga y un código de velocidad mínimos para tus neumáticos. Montar unos inferiores es un defecto grave directo.

Este detalle técnico es crucial para tu seguridad. El índice de carga es un número que indica el peso máximo que soporta el neumático, y el código de velocidad es una letra que señala la velocidad máxima a la que puede circular. Montar unos neumáticos con índices inferiores a los que el fabricante diseñó para tu moto es comprometer su estructura y comportamiento a alta velocidad o con pasajero. Nosotros lo comprobamos sistemáticamente: miramos el flanco de tus gomas y lo cotejamos con la ficha. No hay margen de error.

Aquí tienes una referencia rápida de los códigos más habituales en motocicletas para que puedas comprobar los tuyos, extraída de una guía técnica sobre neumáticos e ITV.

Equivalencias de índices de carga y velocidad más comunes
Índice de carga Peso máximo (kg) Índice velocidad Velocidad máxima (km/h)
58 236 H 210
62 265 V 240
69 325 W 270
73 365 Y 300

Además de los códigos, revisa la profundidad del dibujo (mínimo 1,6 mm, aunque lo recomendable es no bajar de 2 mm), que no haya grietas, deformaciones o «planos» por un desgaste irregular. Y un último truco: asegúrate de que el sentido de rotación, marcado con una flecha en el flanco, sea el correcto. Parece obvio, pero he visto neumáticos montados al revés más veces de las que imaginas.

¿Tienes el catadióptrico trasero instalado y la luz de matrícula funcionando?

Llegamos al campeón indiscutible de los rechazos: el alumbrado y la señalización. Es el fallo tonto por excelencia. Parece mentira, pero las estadísticas oficiales muestran que el 25,85% de todos los defectos graves detectados fueron en alumbrado y señalización. Más de uno de cada cuatro «desfavorables» se deben a una bombilla fundida o un componente que falta. Y los dos elementos que más caen en el olvido son la luz de matrícula y el catadióptrico trasero.

La luz de la matrícula es obligatoria y debe funcionar. Es una bombilla diminuta que cuesta menos de un euro, pero si está fundida, es un defecto grave. El catadióptrico, ese reflector rojo trasero no luminoso, también es obligatorio y debe estar homologado (con la ‘E’ marcada). Muchos moteros lo quitan al instalar un portamatrículas más corto y deportivo, sin darse cuenta de que es un motivo de rechazo directo. No puede ser triangular (eso es para remolques) y debe estar centrado.

El resto del sistema es igual de importante: luz de posición, cruce, largas, intermitentes (con su frecuencia de parpadeo correcta), luz de freno (que se active tanto con la maneta como con el pedal) y el claxon. Pide a un amigo que te ayude a comprobarlo todo en dos minutos. Es el tiempo mejor invertido antes de venir a la estación.

El kit de supervivencia ITV para fallos de iluminación

Los centros ITV reportan que muchos motoristas evitan el rechazo llevando un kit básico: bombillas de repuesto para luz de matrícula y freno (coste inferior a 5€), fusibles variados y un destornillador pequeño. Este kit permite solucionar in situ los fallos menores de iluminación, que como hemos visto, representan más del 25% de los rechazos. Una inversión mínima que puede evitarte el coste y la molestia de una segunda inspección.

¿Qué accesorios (manetas, espejos, cúpulas) necesitan proyecto y cuáles no?

El mundo de los accesorios es un campo de minas para la ITV. La regla general es simple: cualquier modificación que altere las características originales del vehículo que constan en la ficha técnica se considera una reforma de importancia y requiere un proyecto técnico y su anotación en la ficha. Sin embargo, hay muchos matices.

Empecemos por lo fácil: los espejos. Si tu moto supera los 100 km/h, estás obligado a llevar dos, uno a cada lado. Si no los alcanza, con el izquierdo es suficiente. Pero lo más importante es que deben estar homologados. Busca la ‘E’ dentro de un círculo. Unos espejos sin esa marca son rechazo seguro. Lo mismo se aplica a los intermitentes. Si cambias los de serie por unos LED más pequeños, asegúrate de que llevan su marcaje de homologación.

Par de espejos retrovisores de motocicleta sobre mesa de taller con herramientas

Como puedes ver en la imagen, los espejos son un elemento de seguridad fundamental. Manetas, contrapesos o cúpulas suelen considerarse recambios si tienen unas dimensiones y características similares a las originales. Una cúpula más alta, por ejemplo, podría considerarse reforma si altera significativamente la aerodinámica o las dimensiones de la moto. El criterio del inspector aquí es clave. Si el cambio es discreto y el componente está homologado, no suele haber problema. Si montas unas manetas regulables y plegables, asegúrate de que no tengan aristas cortantes. El sentido común es tu mejor aliado: si un accesorio parece peligroso o endeble, probablemente lo sea y será motivo de inspección minuciosa.

¿Qué papeles te pedirán en la ventanilla y es válido el seguro digital en el móvil?

Has revisado la moto de arriba a abajo. Está perfecta. Llegas a la estación y… te falta un papel. Es una de las situaciones más frustrantes y, por suerte, de las más fáciles de evitar. La burocracia es la primera parte de la inspección, y aquí no hay margen para el olvido. La documentación es tan importante como el estado de la moto.

La pregunta sobre el seguro es la más recurrente. ¿Tengo que llevar el recibo impreso? La respuesta corta es no. Como inspectores, tenemos acceso al fichero FIVA (Fichero Informatizado de Vehículos Asegurados), donde podemos comprobar telemáticamente si tu moto tiene el seguro en vigor en tiempo real. Llevar el justificante en el móvil o en la app de tu aseguradora es perfectamente válido como respaldo, pero lo crucial es que la póliza esté activa.

Lo confirman los propios manuales de procedimiento que usamos, como bien indica un experto de SGS ITV España:

El inspector puede comprobar telemáticamente el seguro en el fichero FIVA, por lo que lo crucial es que la póliza esté en vigor, más que el justificante en sí.

– Manual de procedimientos ITV, SGS ITV España

Para que no te dejes nada, aquí tienes la lista definitiva de lo que debes tener a mano al llegar a la ventanilla. Es tu pasaporte para empezar la inspección con buen pie.

Plan de acción: Documentación obligatoria para la ITV de tu moto

  1. Permiso de Circulación: Ten a mano el documento original. También es válida la versión digital a través de la aplicación oficial miDGT.
  2. Tarjeta de Inspección Técnica: También conocida como «ficha técnica» o «cartón de la ITV». Es el documento verde donde se anotan las inspecciones.
  3. Justificante del seguro: Aunque se comprueba online, no está de más llevar el recibo o una copia digital en el móvil por si hubiera algún problema informático.
  4. DNI del conductor: La persona que presenta el vehículo a la inspección debe identificarse.
  5. Certificados de homologación: Si has realizado alguna reforma de importancia (como cambiar el escape), debes llevar el certificado que te entregó el taller.

¿Por qué cambiar los escapes sin homologación CE te costará una multa y el rechazo en la ITV?

Insisto en el tema de los escapes porque es una fuente constante de problemas, no solo en la ITV, sino en la carretera. Instalar un escape no homologado es una de las modificaciones más comunes, y también una de las más caras a largo plazo. No se trata solo de hacer más ruido; es una cuestión de legalidad, seguridad y, por supuesto, dinero.

Circular con un componente no homologado que afecta a las emisiones o al ruido es una infracción. Si un agente de la Guardia Civil te detiene, la sanción es considerable. Pero el problema no acaba ahí. Al llegar a la ITV, el rechazo es automático. No hay discusión posible. Un escape sin la ‘E’ grabada o sin su documentación es un defecto grave. Esto implica que tendrás que volver a la estación (y en muchos sitios, volver a pagar) después de haber montado un escape legal. La suma de la multa, el coste de la inspección fallida, un escape nuevo y la segunda inspección puede ser un golpe económico importante.

Las consecuencias reales: el coste total de un escape ilegal

Según un análisis de costes realizado por expertos en homologaciones, un motorista puede enfrentar un gasto total superior a 700€ por esta modificación. El desglose es el siguiente: 200€ de multa por circular con un elemento no homologado, el coste de la ITV perdida (aprox. 35€), la necesidad de comprar y montar un escape homologado (mínimo 300-400€), y el coste de la segunda inspección. Además, las sanciones económicas establecidas por la DGT pueden llegar hasta los 500€ si circulas con una ITV negativa (no solo desfavorable). Sin mencionar el riesgo de inmovilización del vehículo o problemas con la cobertura del seguro en caso de accidente.

El escape de serie está diseñado por ingenieros para ofrecer un equilibrio óptimo entre rendimiento, consumo y cumplimiento de normativas. Cambiarlo por un tubo hueco puede que te dé un sonido más «racing», pero a menudo empeora el rendimiento a bajas y medias revoluciones y te convierte en un imán para las multas y los problemas en la ITV.

¿Qué motos puedes conducir con 3 años de carnet de coche sin hacer ningún examen?

Esta es una de las preguntas que más me hacen en la estación, sobre todo conductores de coche que ven las motos pasar mientras ellos están en un atasco. La normativa española ofrece una ventaja muy interesante. Si tienes el carnet de conducir B con más de tres años de antigüedad, estás automáticamente autorizado a conducir en territorio nacional las mismas motocicletas que alguien con el carnet A1.

Esto abre la puerta a un mundo de movilidad urbana sin necesidad de pasar por la autoescuela ni hacer un solo examen. ¿Y qué motos son esas? La norma es muy específica: puedes conducir motocicletas con una cilindrada máxima de 125 centímetros cúbicos, una potencia máxima de 11 kW (que son unos 15 CV) y una relación potencia/peso no superior a 0,1 kW/kg. También incluye triciclos y cuatriciclos homologados cuya potencia no exceda los 15 kW.

Esta «convalidación» es una pasarela perfecta para entrar en el mundo de las dos ruedas. Las motos y scooters de 125cc son ágiles, de bajo consumo y mantenimiento, y más que suficientes para moverse por la ciudad y sus alrededores con soltura. Son la herramienta definitiva para acortar trayectos y olvidarse de los problemas de aparcamiento. Eso sí, esta autorización solo es válida en España. Si planeas viajar al extranjero, necesitarás el carnet de moto correspondiente.

Lo más importante a recordar

  • La triada del rechazo: Alumbrado, neumáticos y emisiones son la causa de casi 7 de cada 10 ITV desfavorables. Centra tu revisión en estos tres puntos.
  • Homologación es la palabra clave: Busca siempre la marca ‘E’ en un círculo en espejos, intermitentes y, sobre todo, en el escape. Sin ella, es un suspenso garantizado.
  • Los detalles importan: Una luz de matrícula fundida (1€) o un catadióptrico ausente (10€) te costarán una segunda visita. Son los fallos más ‘tontos’ y fáciles de prevenir.

¿Cómo reducir tu tiempo de trayecto diario en 30 minutos entrando a Madrid o Barcelona?

Y claro, una vez que los conductores de coche descubren que pueden llevar una moto de 125cc, la siguiente pregunta es inevitable: «¿De verdad se ahorra tanto tiempo?». Mi respuesta como observador diario del tráfico es siempre la misma: no es que se ahorre tiempo, es que se vive en una dimensión temporal diferente. Especialmente en ciudades como Madrid o Barcelona, donde el coche es cada vez más un obstáculo.

El ahorro de 30 minutos por trayecto no es una exageración, es una media conservadora para muchos. ¿Cómo es posible? Primero, por la capacidad de filtrado. Mientras los coches están parados en un semáforo o en un atasco, una moto puede avanzar entre ellos con precaución hasta la primera línea. Segundo, por el uso de carriles especiales. En muchas ciudades, las motos pueden usar el carril BUS-VAO, saltándose kilómetros de retenciones. Tercero, el aparcamiento. Olvídate de dar vueltas buscando un sitio. En Madrid y Barcelona hay miles de plazas de aparcamiento exclusivas para motos en la acera, justo en la puerta de tu destino.

Sumando estos tres factores, un trayecto que en coche puede llevar 45-50 minutos en hora punta, en moto se reduce a 15-20 minutos. Es un cambio radical en la calidad de vida. Es una hora o más que ganas cada día para ti. Además, el coste de combustible y mantenimiento es infinitamente menor. Por eso, cuando un vehículo llega a la ITV, no solo comprobamos que sea seguro, sino que garantizamos que esa herramienta de libertad y eficiencia pueda seguir circulando legalmente.

Ya tienes toda la información de un profesional para que la ITV deje de ser una preocupación y se convierta en un simple trámite. Realiza estas comprobaciones y conduce con la tranquilidad de que tu moto no solo es eficiente, sino también completamente segura y legal. El siguiente paso es integrar esta pequeña rutina de chequeo en el mantenimiento habitual de tu moto, no solo cuando se acerca la fecha de la inspección.

Escrito por Paco Garrido, Mecánico jefe de taller con 25 años de experiencia y especialista en mantenimiento preventivo y suspensiones. Formador técnico certificado por las principales marcas japonesas y europeas.